13/06/2018 News

Ahora, sí: el autoconsumo eléctrico toma impulso

Autoconsumo eléctrico con placas solares
Autoconsumo eléctrico con placas solares

Es difícil no encontrar ventajas relacionadas con el autoconsumo eléctrico para una empresa. Su potencial de ahorro en la factura de la luz para un negocio es tal vez la más evidente, sin embargo, no es la única. Al obtener energía renovable y limpia, la empresa puede mejorar también su imagen de cara a sus clientes y reforzar su compromiso con el medio ambiente.

A pesar de sus múltiples ventajas, el autoconsumo en las empresas como refuerzo al suministro eléctrico convencional es una práctica que todavía no está muy extendida. Seguro que te suena el concepto de “impuesto al sol”, una denominación que se aplicó a la normativa relativa a esta práctica en España. Esta legislación, aprobada en 2015, regula la autogeneración de energía mediante instalaciones como paneles fotovoltaicos, así como su suministro.

En la práctica, esta norma desanimaba a empresarios y consumidores individuales a la hora de apostar por esta práctica, entre otras razones porque les imponía una serie de trabas burocráticas e incluso establecía el pago de un peaje por seguir enganchados a la red eléctrica, aunque no llegaran a hacer uso de ella. La falta de claridad de esta legislación tampoco ayudó a establecer unas bases legales sólidas sobre las que popularizar el autoconsumo energético.

Sin embargo, una serie de circunstancias indica en la actualidad que el autoconsumo de energía va a tomar un nuevo impulso en España. No solo se deberá a la eliminación de buena parte de las trabas que desincentivaban su popularización, sino al establecimiento de incentivos para que tanto empresas como consumidores acaben apostando por él.

¿Qué es el autoconsumo eléctrico?

Primero, vamos a ver qué es el autoconsumo eléctrico. La Ley 24/2013, de 26 de diciembre, del Sector Eléctrico, en su artículo 9, define el autoconsumo como “el consumo de energía eléctrica proveniente de instalaciones de generación conectadas en el interior de una red de un consumidor o a través de una línea directa de energía eléctrica asociadas a un consumidor”, distinguiendo las modalidades de autoconsumo.

Basándose en esa definición, es el Real Decreto 900/2015, de 9 de octubre (el del famoso “impuesto al sol”), el que regula las condiciones administrativas, técnicas y económicas de las modalidades de suministro de energía eléctrica con autoconsumo y de producción con autoconsumo.

¿Qué ha pasado últimamente con el autoconsumo eléctrico?

Lo que ha ocurrido últimamente con el autoconsumo eléctrico es que no ha parado de recibir espaldarazos. Empezando por el empujón que le dio el Parlamento Europeo el pasado mes de enero, cuyo pleno dejó clara su apuesta por impulsar el autoconsumo de energías renovables en el bloque comunitario al animar a los Estados miembros a “garantizar que los consumidores tengan derecho a convertirse en autoconsumidores de energías renovables”. Para lograrlo, el Parlamento Europeo indica que estos consumidores deben estar autorizados para autoconsumir y vender su excedente de producción de electricidad renovable, sin ser objeto por ello de procedimientos y cargas discriminatorios o desproporcionados que no reflejen los costes.

Entre las enmiendas aprobadas por el Parlamento Europeo, destaca una que pide permitir el consumo de electricidad de fuentes renovables de producción propia y que permanezca dentro de las propias instalaciones, sin que esta práctica esté sujeta a impuestos, tasas o tributos de cualquier tipo.

Todo esto significa un importante apoyo por parte del Parlamento Europeo al autoconsumo de energía renovable, cuya aplicación negocia ahora con el Consejo de Ministros de la UE, contando con la mediación de la Comisión Europea. Entre otras cuestiones, pedirá elevar el objetivo de energías renovables para la Unión Europea hasta el 35% en 2030, frente a la meta del 27% fijada en la actualidad.

¿Y qué ocurre en España?

Mientras, en España, el autoconsumo eléctrico también parece ver despejado su futuro. Así lo indican algunos eventos, como el apoyo del Tribunal Constitucional al autoconsumo compartido y, más recientemente, el cambio de Gobierno.

En el caso del Tribunal Constitucional, hace aproximadamente un año tumbó la prohibición de que las instalaciones de generación pudieran ser compartidas por varios consumidores. Esto, en la práctica, suponía que el autoconsumo sólo podían practicarlo las viviendas unifamiliares o las instalaciones empresariales aisladas.

Hace tan solo unos días, el propio Ministerio de Energía saliente ha sacado a información pública una propuesta de Real Decreto que regula el autoconsumo compartido en línea con lo indicado por el Tribunal Constitucional. Este borrador, además, simplifica los trámites para acceder a las redes eléctricas de transporte y distribución, de tal manera que los plazos se podrían llegar a acortar en torno al 25%.

Aunque este ha sido un paso más en el refuerzo del autoconsumo eléctrico como opción para consumidores y empresas, lo cierto es que puede resultar mucho más determinante todavía el nombramiento del nuevo Ejecutivo español, que ya ha dado muestras de su interés por derogar el denominado “impuesto al sol” e incentivar el autoconsumo.

De hecho, la actual ministra de Transición Energética y Medio Ambiente, Teresa Ribera, se encontraba al frente del Consejo Asesor para la Transición Ecológica de la Economía (Capte), impulsado por su partido, el PSOE. Este consejo presentó hace pocos meses un informe que podría convertirse en la hoja de ruta de la titular de este ministerio.

Entre otras cuestiones, el documento considera “grave” que el vertido de electricidad sobrante de las instalaciones de autogeneración a la red no reciba retribución alguna y considera que el despliegue del autoconsumo debe ir de la mano de un balance neto para el consumo y producción simultáneos.

Todos estos incentivos al autoconsumo de energía eléctrica se suman a la reducción en los costes de las instalaciones de autogeneración que se ha producido en los últimos años. En concreto, la Agencia Internacional de la Energía señalaba a España en 2015 como uno de los países donde resulta más barato instalar sistemas de energía fotovoltaica. De esta manera, su amortización resulta ahora mucho más rápida.

Si valoras el autoconsumo de energía eléctrica como opción para tu negocio, recuerda que desde Total Gas y Electricidad España podemos asesorarte sobre todo el proceso y sobre su conveniencia para tu empresa. No tienes más que ponerte en contacto con tu gestor personal, que te explicará tus opciones con todo detalle.